alguien que distraído, poco a poco va destruyendo lo que más quiere. porque no puede evitarlo, por que lo hace incluso cuando lo evita, porque no hay nada tan intenso como esa sensación de pena y compasión que siente después, mientras lo cuida, mientras intenta arreglarlo, mientras intenta sin culpa reparar esa rara, secreta casi, necesidad de arruinarlo.
así todo, previsiblemente
como en cualquier tragedia